La segunda audiencia de Nicolás Maduro y Cilia Flores en una corte de Manhattan, acusados de narcoterrorismo y otros cargos criminales, duró poco más de una hora y terminó sin decisiones..
Uno de los temas que se discutieron fue el pago de la defensa de ambos, pues las sanciones de EE.UU. prohíben el uso de fondos del régimen venezolano para ello. El abogado de Maduro insistió en pedir que se desestimara el caso, a lo que el juez se negó.
Mientras tanto, a las afueras de la audiencia, se vivieron momentos de tensión entre manifestantes: por un lado, venezolanos pidiendo que “le caiga todo el peso de la ley”, y por el otro, extranjeros abogando por su liberación.
Los fiscales de EE.UU. acusan a Maduro de estar al frente de un esquema que habría corrompido durante más de 25 años las instituciones venezolanas para mover “miles de toneladas” de cocaína hacia el país.